El gran sablazo: la cotización media de los autónomos sube un 22,4 % en el primer trimestre

Este artículo va dedicado a los 3.284.975 trabajadores autónomos que continuaron pagando sus cotizaciones sociales el 30 de abril de 2026, según los datos de la Seguridad Social. Con todo mi cariño y con todo mi respeto.

Este Gobierno, en general, maltrata a todo aquel que de alguna manera realiza actividades empresariales, salvo que pueda obtener réditos personales, como los obtenidos por la banda del Peugeot/Mercedes o el primer expresidente de la democracia española investigado por múltiples delitos.

Este Gobierno, en general, maltrata a todo aquel que de alguna manera realiza actividades empresariales

Descontando el choriceo generalizado que estamos viendo y del que se han lucrado, presuntamente, el gran problema del que hoy quiero escribir es el de un colectivo denostado, atacado y agraviado por este Gobierno, que no es otro que el de los autónomos.

El 18 de febrero de 2020, hace más de 6 años, se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea lo que pretendía ser una medida para reducir la desproporcionada carga que suponía el cumplimiento de las normativas fiscales para las pequeñas empresas en los países miembros. La idea era perfecta, y significaba que los autónomos y las pymes con facturación inferior a 85.000 euros anuales quedarían eximidos de repercutir el IVA en sus facturas, de presentar declaraciones trimestrales y de ingresar el impuesto. Ojo, siguen siendo 85.000 euros después de soportar casi un 25 % de inflación, sin que se hayan actualizado los datos en ningún país de la UE.

Esta Directiva aprobada en 2020 no iba a entrar en vigor hasta enero de 2025; es decir: se tenían casi 5 años de tiempo para «transponer» dicha directiva. En marzo de 2025 la Comisión Europea requirió formalmente a España y, ante la falta de respuesta del Gobierno, nos llevó al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Ya estamos pagando una sanción a la UE por no implantar la Directiva. Es decir, a Ali Babá y sus 40 ladrones no le ha dado la gana cumplir con la legalidad de la Unión Europea, con el único fin de recaudar más y de perjudicar a los pequeños empresarios y autónomos.

Pero, no satisfechos con eso, en julio de 2022 realizaron una reforma de las cotizaciones sociales, que entró en vigor en enero de 2023, donde para los autónomos se contemplaron 15 tramos de cotizaciones progresivas con una cuota mínima de 230 euros y máxima de 590 euros en esos momentos.

Hay que reconocerles que, para lo que le dio la gana a Ali Babá y de uno sus 40 ladrones, no tuvieron ningún problema en poner en marcha un sistema recaudatorio que tiene contra la pared a muchas microempresas y autónomos que no paran de desaparecer.

Muchas microempresas y autónomos no paran de desaparecer

Pero hoy les voy a mostrar algo que a mí me ha dejado muy impactado, porque no era tan consciente de lo que está pasando realmente, y no es otra cosa que cómo han empezado a crecer los ingresos por cotizaciones sociales de este colectivo.

No se olviden de que, en todo el 2025, los ingresos por cotizaciones sociales provenientes de este grupo profesional tan agraviado ya sumaron la cifra de 12.106 millones.

Vean las cifras del primer trimestre:

Me gustaría que primero analizáramos el colectivo total del número de autónomos que hay en nuestro país, para lo cual he sumado los cotizantes a la Seguridad Social de los 3 meses y he sacado la media. Como pueden ver, el colectivo que paga solo crece en un 1,5 %.

En cambio, los ingresos por cotizaciones sociales, según ha publicado la Secretaría de Estado de la Seguridad Social y Pensiones, alcanzaron los 2.738 millones de euros acumulados al cierre del primer trimestre, y esta cifra llegó a los 3.400 millones en el mismo período de 2026, lo cual supone un incremento del 24,2 %.

Si dividimos los ingresos de la Seguridad Social entre el número de cotizantes, el resultado es palmario: en el trimestre los autónomos han pasado de pagar 852 a 1.403 euros, lo que supone un aumento real del 22,4 %. Dicho de otro modo, en 2025 abonaban 284 euros al mes y este año pagan 348 euros. A todo esto, hay que sumar el IRPF y el IVA, ya que, con estas cotizaciones, casi ninguno de los autónomos supera los 85.000 euros de facturación anual.

Algo está claro: Ali Babá ha decidido, además de recorrer el mundo en el Falcon, castigar a un colectivo del que sabe que no recibirá apoyo electoral. Por eso los autónomos deben tener presente que, aunque no voten a quien les perjudica, en las próximas elecciones no pueden quedarse en casa: tienen que salir a votar.

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